Redes sociales: lo que nunca deberías publicar

Aprender a usar las redes sociales es un proceso de prueba y error. Así como hay algunos que lo entienden sin dificultad y lo hacen de una forma casi natural, hay otros que aún no tienen claro que hay ciertas cosas que simplemente no se deben compartir en esos espacios. Les falta sentido común; muchas veces, el menos común de los sentidos.

La tentación es irresistible, y gracias a lo fácil que es compartir lo que pasa en el momento a través de tu smartphone a tus amigos en Facebook o en Twitter, es muy fácil sobreexponerse y caer en un exceso que no deja ningún beneficio. ¿Quién define qué está bien y qué no? Aquí el semáforo es el buen juicio y la lógica. Todos hemos publicado algo de lo que nos hemos arrepentido; de todas maneras, hay cosas que realmente nadie quiere ver en redes sociales. Aquí te damos algunos ejemplos.

1. Exceso de selfies. Por favor, a menos que lo amerite (y, en serio, hay muy pocos casos en que es así), no lo hagas. A nadie le interesa ver tu mejor ángulo en una fotografía en repetidas ocasiones.

2. Maltrato animal. Totalmente de acuerdo: hay que hacer algo para cambiar las cosas que no nos gustan, y es innegable que este tipo de “activismo” en redes ha llegado en ocasiones a buen puerto; sin embargo, hay perfiles en los que lo único que aparece son perritos maltratados en escenas realmente desgarradoras, y esto es algo que nadie en su sano juicio querría tener constantemente en sus redes.

3. Pensamientos de lo bonita que es tu relación, lo bueno que eres en el trabajo o lo increíble que es tu soltería. Se vale hablar de lo que sientes en el momento, pero las cartas de amor, las odas a ti mismo o las autoafirmaciones de que estar sol@ es lo mejor que puede pasarte hacen más bien parte del archivo de las cosas que más vale guardar en la intimidad.

4. Hijos. Indudablemente, ser papás es la mejor experiencia que alguien puede tener; documentar el minuto a minuto de la vida de tus bebés, sin embargo, y compartir esto en todas tus redes no es la mejor idea, tanto por seguridad propia, como por “etiqueta” en el ámbito de las redes sociales: terminarás aburriendo a la gente que te sigue.

5. Artículos alarmistas con información no verificada, “citas célebres” atribuidas a personalidades que no las dijeron y cadenas. Publicar este tipo de cosas merece una penitencia mucho más dolorosa que el unfollow.

Indirectas agresivas, comentarios extremistas de carácter político, racial o religioso, fotos de fiestas locas que podrían llegar a los ojos de tus futuros empleadores o conocidos, o ambigüedades que podrían ser malinterpretadas hacen parte de los tipos de publicaciones que probablemente no te causarán un problema inmediatamente, pero que quizá en un futuro te cobren factura. Muchas veces publicamos impulsivamente, es cierto; te recomendamos, en todo caso, tomarte un par de segundos antes de darle “send” a eso que de repente se te pasó por la cabeza, para que tu experiencia en redes sociales no te traiga líos a corto, medio o largo plazo.

[cf]skyword_tracking_tag[/cf]